Entradas

LA ISLA DE LOS INGENUOS

Imagen
Soy catalán, y español, y afgano. Soy valenciano, de Alcoi, del pueblo de al lado. Soy de cada rincón y a la vez de ninguno. De izquierdas y de derechas, independentista y nacionalista, monárquico y republicano. Soy el burgués y el refugiado, el hijo del proletario y niño del marqués. Soy un desengañado o lo que tenga que ser si cediendo en mi verdad ayudo a frenar la hemorragia de coherencia que vive esta sociedad.

Me duelen los gritos, los cánticos al son de la ira, los improperios desde la gradería, los empujones, los heridos, la presión, la asfixia, las barricadas y las cargas. Me duele que impongan la ley marcial, que si no eres de los suyos te debes callar. Me duelen los unos y los otros. Los de aquí y los de allá. Me duele que se nieguen a hablar, a dialogar. Me duele todo y por todos los lados, y pongo la otra mejilla si con un bofetón que me deje los dedos marcados logro ayudar a frenar la sangría de humanidad que vive nuestra realidad.



Aborrezco las fronteras, y las banderas, …

LOS SOLOS

Imagen
Adjetivos desairados, broncas desatadas, acusaciones escupidas, verbos arrojados como llamas. Ellos, ella y él, desde la ventana de su vida observaban en soledad cómo la cuchilla de las lenguas afiladas atravesaba la fina piel de la urbanidad. Algarabía, tensión, depresión.

No había entre exclamaciones espacio para los besos. En la calle, en la televisión, en las tertulias... las palabras gritaban sin compasión. Y los gritos se encadenaban y desataban un grito mayor. Las voces se alzaban como espadas dispuestas a ser enfrentadas, los aullidos se mezclaban con la desazón y la muchedumbre se enzarzaba entre acusaciones desentonadas. Ellos, él y ella, miraban. Desde sus ventanas.

Él leía para sus adentros poemas, sus poemas, de Lorca. Como si fuera "El rey del Harlem". "Con una cuchara de palo / le arrancaba los ojos a los cocodrilos". 
Ella, en su mundo, escuchaba canciones. Llamaba a la radio. Se las dedicaba. La música como diván. "Para la vieja Concha, que esper…

OTOÑO 155

Imagen
Olía a humedad encendida y bajo los castaños había besos. El Señor del Tiempo palpaba con sus manos el inmenso y corpulento cuerpo. Estaba caliente. Parecía tener en su interior un rayo latente. "Van a ser unos meses interesantes", se dijo mientras crujía a su alrededor la maquinaria del viejo reloj que marca el paso al calendario. Ante él, yacía desnudo el poderoso Otoño. Pálido, casi anaranjado, como un melocotón tardío.

El Señor del Tiempo acercó sus labios a los del cuerpo tendido y le cubrió con su cálido suspiro. El Otoño sufrió una convulsión. Su piel se erizó y abrió súbitamente, como un dragón dormido, sus ojos. "¡Levanta, levanta!", gritó. Sonó una ensordecedora campanada y un millón –quizá dos– de aves salieron de estampida entre los engranajes del colosal reloj. Fue como una profecía. La profecía de la edad tardía: cuando el cuerpo enmudece y las pasiones se declaran en rebeldía.

El Otoño se incorporó mastodóntico. Del impulso, los vientos se desbocaron y…

PALABRAS COMO PIEDRAS

Imagen
Los humanos –o más o menos humanos– nos hicimos con la palabra como herramienta para comunicarnos. O más o menos comunicarnos. Y aunque dicen que procedemos del mono, algo del loro también llevamos dentro. Por eso, cuando uno dijo «tú», el otro lo repitió. Cuando alguien exclamó «yo», el resto insistió. Los posesivos marcaron desde entonces nuestra pauta y pasamos a vivir en un constante: mi, me, conmigo... Y dijimos mi mamá, mi papá, mi casa... Mi vaca, tu hacha, su mortaja.

Nos entendimos marcando cada uno su terreno, para que nadie metiera mano en nuestro corral. Y el lenguaje creció. Y a las flores les llamamos flor y a la muerte, adiós. Girasol, saltamontes, salvavidas. Democracia, justicia, libertador. La civilización se hizo palabra y fuimos domesticando el lenguaje hasta que el lenguaje nos dominó. Y entonces, todo cambió.

El diccionario, en ese momento, se llenó de tirachinas, lanzallamas y quebrantahuesos. Hablamos de tifones, huracanes y glaciaciones. Aparecieron términos imp…

SIN PALABRAS. UN MERCADO EN AMSTERDAM

Imagen
Fotos Propiedad: Jesús Trelis











UN VERANO CON FRANCIS DRAKE

Imagen
La mochila. Pantalones, camisetas. Esas cosas del vestir. Una gorra. Un cepillo para los dientes. Una baraja de cartas para hacerse el solitario y dejar volar el azar: descubrir si el verano te pintará copas, oros, bastos… Que las espadas pasen de largo.

Un libro de aventuras, para creerse Tintín, James Bond o Terence Hills en "Le llamaban Trinidad"; unos poemas de amor de Byron o de Neruda, por si a las sirenas hay que conquistar; un caza estrellas para, antes de que llegue la lluvia fugaz, ir atrapando a Casiopea, a la Osa Mayor y a la Menor, el astro del Principito y todo un bestiario astral que haga de tus días de calima algo sideral.




Volcanes, grutas, la sabana salvaje. Ríos, lagos, mares. Una toalla sobre la que tirarse a pie de playa para ver amanecer todas las mañanas y pescar hazañas: un naufragio entre pirañas, un descenso entre lava, un manantial de tinta del que brotan las palabras. Una toalla en la que esperar que la marea atrape tus pies, un pulpo se enrede entre…

EL DÍA QUE MATÉ AL ALACRÁN

Imagen
Medio siglo. La vida puede ser medio siglo. Cincuenta años y en ellos: Un globo, dos globos, tres globos, María Luisa Seco o Gloria Fuertes recitando: "don Pato y don Pito/ dan un paseíto". De Starsky & Hutch con su Gran Torino a los Hombres de Harrelson. Érase una vez, el Un, dos, tres y, años después, Dallas y Falcon Crest.



Los chicles de canela, el regaliz negro, los polos de naranja por fuera y el corazón de fresa. Rebañar el bote de Nocilla. "Xurro, mitgamanga o mangotero". Todo el día por el suelo. Las canicas, "el clot", rodilleras en el pantalón. Estudiar, suspender, aprobar, repetir, volver a empezar, superar, memorizar, examinarse hasta el no va más.

La EGB y doña Carmen, el maldito verbo to Be, las clases de Latín, la Física que se disolvía como la química y el regocijo de verse universitario en un tiempo en el que nos creímos que eso servía para algo. El primer cigarro, la cerveza y su amargor, la borrachera de rigor, la discoteca, las canci…